LA ALEGRÍA PERONISTA

jueves, 23 de julio de 2009

BUENOS AIRES ECONÓMICO
LA ENERGÍA RENOVABLE SE ABRE PASO EN EL PAÍS

IMPSA contará con el apoyo crediticio del BNDES para un parque eólico en La Rioja

23-07-2009 / El solo progresivo seguro incremento que van a experimentar los combustibles fósiles no bien el mundo comience a dejar atrás la crisis global hará que el valor del costo de la energía eólica sea plenamente competitivo.
Con una geografía realmente excepcional para la difusión de una energía renovable como la eólica, el empresario Enrique Pescarmona, de IMPSA, habría completado por estas horas en Brasil el proceso de negociación de una línea crediticia que le otorgó a esa firma local el Banco de Desenvolvimiento Económico y Social.
La energía eólica es la fuente energética renovable que mayor difusión experimenta en todo el mundo.
El solo progresivo seguro incremento que van a experimentar los combustibles fósiles no bien el mundo comience a dejar atrás la crisis global que azota a los países centrales hará que el valor del costo de la energía eólica sea plenamente competitivo respecto de otras fuentes convencionales de generación.
Según el experto de Greenpeace Internacional Iven Teske la Argentina gasta a lo largo de todo un año una masa de recursos en generación equiparable a casi u$s10.000 millones. Ese costo debería acrecentarse a los u$s30.000 millones hacia el 2030 y nada menos que a u$s50.000 millones en el 2050.
En cambio, en un escenario alternativo donde las fuentes renovables como la hidroelectricidad y la eólica, sumadas a la adopción de tecnologías más eficientes en el uso de los recursos energéticos, la Argentina podría requerir hacia el 2050 una cifra tope de u$s30.000 millones para satisfacer sus necesidades de generación.
Teske hizo notar que la energía eólica no requiere de precios subsidiados para crecer en su participación dentro de la matriz energética primaria nacional sino de un valor mínimo garantizado para su kW/hora.
Hace menos de dos meses la Enarsa procedió a lanzar una licitación internacional de adjudicación y provisión de 1.000 MW en donde IMPSA, junto con otros hipotéticos proveedores del exterior, deberá para fines de año presentar a las autoridades nacionales sus respectivas ofertas de precio garantido.

martes, 21 de julio de 2009

LIDERAZGO CRISTINA: LA VERDAD DE LA MILANESA SOBRE EL INDEC (Capacitación para la militancia)

LIDERAZGO CRISTINA: LA VERDAD DE LA MILANESA SOBRE EL INDEC (Capacitación para la militancia)
BUENOS AIRES ECONÓMICO
POR SERGIO DE PIERO

La hora de los consensos

16-07-2009 /
Comienzan a asomar los primeros pasos del Gobierno nacional luego de los adversos resultados electorales del 28 de junio. Es decir, la lectura que comienza a realizar a partir de una derrota inesperada. El cambio de ciertos ministros fue la primera acción. Inmediatamente, la convocatoria a un diálogo con los partidos para una reforma política, centrada en cambios electorales. El Poder Ejecutivo propone establecer elecciones abiertas de candidaturas, de carácter obligatorio y simultáneas, para que su peso sea alto. Con esta primera decisión busca recuperar la iniciativa y lo ha hecho en el área estrictamente política, el espacio desde donde probablemente se le fugaron los votos. (Pues no pareció un rechazo a su política económica.) Cualquiera sea el rumbo que se tome, es vital la perdurabilidad de la decisión para que su efecto sea cierto.
Como era de esperar, los partidos de oposición mas relevantes (el Acuerdo Cívico y Social y PRO) aunque concurrirán, han sido sinuosos a la hora de responder. La campaña presidencial ya ha comenzado y cada partido evaluará qué actitud le conviene más. Acaso algunos recuerden que cuando Cafiero decidió aportar gobernabilidad a la gestión de Alfonsín, luego de las elecciones de 1987, Menem le arrebató el lugar del opositor más duro contra el gobierno. En esta situación es bastante difícil saber hasta dónde podrá avanzar el consenso: el Gobierno querrá demostrar que hay vocación de cambio, y los partidos de oposición, luego de una elección casi “pasional” como la del 28 de junio y con términos discursivos tan duros, buscarán seguir abonando su imagen intransigente frente a un oficialismo que ha quedado debilitado.
Sin embargo, la convocatoria no se agotó en esta dimensión, ya que el Gobierno afirma que la próxima semana serán convocados los actores económicos, es decir, las cámaras patronales y los trabajadores. Mientras que en política persisten las desconfianzas, más que una pugna por propuestas distintas (nadie de la oposición ha criticado públicamente el proyecto de internas abiertas) aquí se da lo contrario: cada uno porta su agenda, que expresa los intereses que representa: baja o anulación de las retenciones, devaluación, mejora salarial. El lector sabe a cuál actor pertenece cada uno de estos carteles. Por ello la lógica cambia y poco tiene que ver con lo electoral para concentrarse en una cuestión de intereses económicos. El resultado de esta convocatoria también será incierto respecto de las respuestas por parte de los invitados, quienes especularán si podrán conseguir más negociando con el Gobierno que presionando desde otros espacios (con los precios, las protestas o desde los medios).
Con todo, el círculo no se cierra. Existen temas y prácticas desde la sociedad civil que no se encuentran representadas por estas instituciones políticas y las económicas. Es el resto de la sociedad civil que porta diferentes demandas e identidades, que más lejos o más cerca de algún partido político y de distintos sectores socioeconómicos, exigen respuesta a diversos reclamos, de manera más o menos organizada. Movimientos y organizaciones de la sociedad civil que trabajan en las áreas de salud, educación, vivienda, derechos humanos, derecho a la tierra, minorías y diversas expresiones de la nueva cuestión social.
Con ellos el Gobierno inició, allá por 2003, una relación desde distintos ministerios (de hecho todos los ministerios cuentan con consejos consultivos o espacios de articulación), pero ese énfasis inicial parece haber entrado en las sombras. Erró por lejos quien creyó que esos espacios reemplazarían el accionar de los partidos políticos y más aun los neoliberales que, esperanzados, confiaban en las ONG para resolver la cuestión social, esperanzados en reducir el gasto social del Estado. Nada de eso. No es por allí que debe orientarse la búsqueda de consensos con este sector. Debe valorarse su importancia en la construcción de subjetividades, en la generación de tejido social y en la misma constitución de espacios políticos, entendida como discusión y formación.
No sería una mala idea pensar también un nuevo consenso con estas expresiones. Porque no se trata de un mero diálogo, sino de fortalecer las posibilidades del desarrollo en un sentido amplio.

Sergio De Piero
Politólogo. Flacso.
BUENOS AIRES ECONÓMICO
POR ALEJANDRO HOROWICZ

La vía del diálogo y las dos alternativas posibles

20-07-2009 /
¿Mesa del diálogo o delimitación de posiciones? La confección de un temario común en el ríspido terreno de la política puede abordarse desde dos perspectivas opuestas.
En la primera, se trata de acercar posiciones para la confección de un recorrido compartido. En la segunda, se trata de dejar en claro por qué ese camino no resulta transitable, ya que no hay voluntad de coincidencia. En la primera se preserva el Gobierno nacional, en particular la investidura presidencial, a partir de considerar que la crisis política –en última instancia– debe proteger su figura, de lo contrario el costo del deterioro para la sociedad resulta excesivo, y por tanto, inaceptable. En la segunda, se trata de lograr el deterioro como parte de una estrategia de poder. El deterioro de la situación política, en un contexto de crisis internacional como la actual, facilita al gobierno emergente la puesta en práctica de sus propias recetas –en esas condiciones fue planteado en el pasado inmediato el régimen de la convertibilidad– sin real capacidad de resistencia del resto del arco político.
A mi ver, la oposición –como colectivo– no definió este aspecto central de la cuestión, y a nadie se le escapa que el gobierno intenta –al menos en principio– una salida negociada y no una ruptura franca. En todo caso, prefiere que de cara a la sociedad el costo del enfrentamiento lo pague la oposición. De lo contrario la mesa del diálogo nacería muerta.
El comportamiento de Elisa Carrió, en cambio, señala con claridad la segunda alternativa. No se trata de negociar con el gobierno sino de golpearlo. Su lectura del proceso electoral –el oficialismo ha perdido la mayoría en la sociedad, y su iniciativa política aparece limitada– no supone ninguna negociación sino la lucha franca: el gobierno, desde ese punto de vista, debe ser arrinconado y vencido. Darle oxígeno mediante tratativas directas equivale a “traición”. Es, si se quiere, una salida catastrofista, destituyente dirán los integrantes de Carta Abierta, y por el momento pareciera no contar con suficiente consenso en las fragmentadas filas del radicalismo.
Ni Margarita Stolbizer ni Julio Cobos participan de este punto de vista. Pero conviene no exagerar, eso no los transforma ni mucho menos en aliados del gobierno. Vamos más despacio. No queda claro si las dos posiciones del radicalismo son la continuación de la interna, y por tanto, de la lucha por el liderazgo en ese espacio, o si además hay divergencias de mayor entidad.
Para Cobos evitar el enfrentamiento es su bandera personal. Su voto en el Senado siempre estuvo vinculado con evitar los enfrentamientos y después negociar. A su juicio, no es imposible acordar niveles de retención aceptables para ambas partes. Si se quiere, ése es el fundamento de su popularidad personal.
Para Stolbizer, la situación es más ambigua. Por un lado, el resultado electoral en la provincia de Buenos Aires, sobre todo si se lo compara con el obtenido en la Capital Federal, le da clara ventaja sobre Carrió. Por tanto, al evitar una postura tan rígida, queda en una situación de mayor razonabilidad pública. En cambio, Carrió juega a todo o nada.
La lectura de Carrió es simple: una postura moderada frente al gobierno facilita el juego del peronismo opositor, e impide que el radicalismo surja como una opción de gobierno para el 2011. En todo caso, para qué votar radical si la interna peronista se juega sobre el mismo terreno con mayores garantías. Con esa simple estratagema, Carrió se diferencia de todos. Desde ese punto de vista su estrategia de diferenciación parece óptima.
Pasado en limpio. La interna radical impone una lógica de diferenciación frente al gobierno que va desde considerar la gobernabilidad sistémica como una prenda colectiva, hasta el más absoluto desinterés por tal situación. En cambio, para el cuarto peronismo la dureza se juega en la interna, es decir, en la provincia de Buenos Aires, y en lo demás los buenos modos no cambian la cuestión de fondo: torcerle definitivamente el brazo al gobierno. El resultado no está escrito en las estrellas, al menos no todavía.

Alejandro Horowicz
Sociólogo y periodista

domingo, 19 de julio de 2009

Negocios, ideología y libertad de expresión

SUR

CULTURA

Apo, dueño de un estilo único, y querido por todo el ambiente durante casi cuatro décadas.
19-07-2009 / Alejandro Apo, histórico periodista de Continental, fue despedido de manera abrupta esgrimiendo razones económicas. Llamativo silencio en los grandes medios.
Por Jorge Búsico
jbusico@miradasalsur.com

Alejandro Apo llegó el martes al edificio de Radio Continental en la calle Rivadavia, y en la puerta lo esperaban los directivos junto a un escribano. Ni le dieron chance de despedirse de sus múltiples oyentes. Lo despidieron ahí mismo. Cualquiera que haya trabajado en radio sabe que existe un código inquebrantable: el último programa es sagrado. Es el más importante para anunciar el fin del ciclo y despedirse de la audiencia. La ruptura de este código pone en evidencia una desvinculación conflictiva.

A los medios que lo llamaron, Apo les contó que el despido se debió a una cuestión económica, pero sus amigos y colaboradores más cercanos creen que la verdadera razón pasa por su postura a favor de algunas políticas del actual gobierno, especialmente en lo que hace a la nueva Ley de Radiodifusión, por la que se manifestó firme y públicamente.

Hay varios datos que lo certifican. Si bien sus acciones venían en baja para las autoridades de la radio, que es manejada por el Grupo Prisa de España, abiertamente enfrentado al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, el primer llamado para reconvenir su salario fue el lunes 29 de junio, un día después de las elecciones.

Convocado por un gerente colombiano recién llegado a la Argentina, Apo escuchó el primer disparate: “¿Usted es periodista?”, le preguntó el ejecutivo. A partir de ahí se sucedieron un par de reuniones más en las cuales Apo, que estaba sin contrato, propuso distintas variantes que incluían hasta un acuerdo económico para dejar la emisora en la cual llevaba 14 años como una de sus figuras principales.

El lunes último, Apo le planteó al directivo –definido como gerente de cirujías– que advertía que en realidad la intención de la radio era no contar más con él. Al otro día, lo aguardaba un escribano.
Esas idas y vueltas desde que Apo fijó su postura a favor de la Ley de Radiodifusión –y que incluyó un duro cruce al aire con Víctor Hugo Morales y Jorge Lanata–, generaron otra actitudes como el levantamiento del programa Con Afecto, que va los sábados de 13 a 16, y que obligó a los directivos de Continental a rever la postura ante la presión de los oyentes.

Apo también había perdido un pedazo de su espacio nocturno con el programa Donde quiera que estés (que pasó de lunes a viernes, de 23 a 1), que fue a parar a Paulino Rodrigues, un feroz crítico del kirchnerismo, que compra un espacio en el que buena parte de sus anunciantes son sectores vinculados con el campo.

A diferencia de lo ocurrido hace unos meses en Radio Del Plata con Nelson Castro, los grandes medios de la Argentina callaron este despido. Clarín, incluso, de rotunda postura opositora, ni lo mencionó en la página de Medios que publica todos los viernes y que firma Miguel Wizñaki. Como ya es costumbre, la nota central se refirió a un abonado al semáforo rojo de la página 2, el presidente venezolano Hugo Chávez, y lo que Clarín entiende como censura.

Más aún, el Grupo Clarín rápidamente le encontró nuevo espacio a Nelson Castro en otros de sus medios. Ya estaba en TN y se incorporó a Radio Mitre.

Afecto a lo popular. Alejo Apo no tenía el peso de estrellato de Magdalena Ruiz Guiñazú y Víctor Hugo Morales, las dos caras visibles de Continental, pero era un emblema de la radio no sólo a través de sus dos programas, sino como comentarista del principal partido de fútbol de la fecha.
En todo este tiempo, Víctor Hugo Morales y Apo formaron una dupla de excepción, una marca registrada y líder dentro de las transmisiones radiales de fútbol. De allí, por ejemplo, surgió la famosa expresión de Apo: “¡Tengo miedo, Nene!”.

Con respecto a Víctor Hugo Morales, Apo salió a reivindicarlo de las críticas que recibió en algunos sitios de internet por no haber salido en defensa de su compañero de trabajo. En realidad, fue el uruguayo quien anunció en la tira Competencia el despido de Apo.

Ocurre que la ola de despidos en Continental –siempre silenciada, como todo conflicto gremial dentro de los medios– también alcanzó al equipo de Víctor Hugo Morales. En el programa del viernes, el uruguayo habló de Apo con un cariño especial y la tira giró en varios momentos a la situación de temor que se vive en la emisora.

Apo impuso en la radiofonía un estilo propio, en el que logró unir al fútbol con la literatura. Desde las transmisiones y, fundamentalmente, desde el programa Todo con Afecto, que dio paso a la rica experiencia Y el fútbol contó un cuento, una obra que recorrió los teatros de casi todo el país.
Bohemio, dueño de un estilo único y querido por todo el ambiente en casi cuatro décadas de trayectoria, Alejandro Apo acaba de ser víctima de un proceso en Radio Continental que amenaza con llevar a cabo unos 50 despidos.

“Mordisquito, ¡a mi no me la vas a contar!”

En busca de respuestas la presidente lleva en su cartera una hoja arrugada, con un fragmento de la segunda charla de Enrique Santos Discépolo del ciclo “Mordisquito, ¡a mi no me la vas a contar!”, de 1951.

En ese programa radial que Discépolo hizo en los últimos meses de su vida, discutía con un imaginario personaje portador de todos los estereotipos de la clase media antiperonista. Ese breve texto dice: “Pasaste de náufrago a financista sin bajarte del bote. Vos, sí, vos, que ya estabas acostumbrado a saber que tu patria era la factoría de alguien y te encontraste con que te hacían el regalo de una patria nueva, y entonces, en vez de dar las gracias por el sobretodo de vicuña, dijiste que había una pelusa en la manga y que vos no lo querías derecho sino cruzado. ¡Pero con el sobretodo te quedaste! Entonces, ¿qué me vas a contar a mí? ¿A quién le llevás la contra?

Antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Y protestás. ¿Y por qué protestás? ¡Ah, no hay té de Ceilán! Eso es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche sobra; tus hijos, que alguna vez miraban la nata por turno, ahora pueden irse a la escuela con la vaca puesta. ¡Pero no hay té de Ceilán! Y, según vos, no se puede vivir sin té de Ceilán. Te pasaste la vida tomando mate cocido, pero ahora me planteás un problema de Estado porque no hay té de Ceilán.
Claro, ahora la flota es tuya, ahora los teléfonos son tuyos, ahora los ferrocarriles son tuyos, ahora el gas es tuyo, pero..., ¡no hay té de Ceilán!”

Otro texto citado a la hora de las explicaciones es la columna sobre el segundo cordón publicada aquí por el director del INTI, Enrique Martínez.
También para él la derrota kirchnerista es una consecuencia paradojal del crecimiento económico a tasas chinas, del aumento significativo del salario mínimo de activos y pasivos, de la abrupta caída de la desocupación, todo lo cual permitió a gran parte de los argentinos construir perspectivas personales mucho más confiables que pocos años antes.

“Muy pocas de esas personas asociaron esa mejora a decisiones de gobierno. Fue –se creyó su propia capacidad– o una tendencia mundial.”

En ese contexto, dice, la resolución 125, fue percibida como expropiatoria de “la ganancia fácil y exorbitante de toda la producción sojera, que en parte se derramaba en los pueblos por construcción, vehículos nuevos y alto consumo”. De ese modo, el desinterés por la política se convirtió en agresividad sin límites hacia el gobierno.

“En lugar de que se vayan todos fue que se vayan éstos”. Esto explicaría también los resultados “de un conurbano con más clase media y menos pobres que hace seis años, aunque no haya visto nunca un grano de soja”, que se pliegan a la lógica de clase media y media alta, “los que creen que para ellos está todo bien y que los dejen de embromar”.

Claro que Perón ganó las elecciones presidenciales de 1951 con dos tercios de los sufragios, tal vez porque sólo faltaba té de Ceilán y el sobretodo abrigaba bien a pesar de las pelusas.

(Fragmento de la nota de Horacio Verbitsky en Página 12 del 19/07/09).

Innovar en las políticas públicas regionales, un acto de reparación histórica

POR ARIEL GARCÍA Y ALEJANDRO ROFMAN

17-07-2009 /

¿Por qué la ideologización de la política es estigmatizada por los representantes mediáticos de la derecha vernácula? O más bien, ¿por qué lo que aquéllos señalan se convierte en eje para la agenda pública? ¿No es acaso posible pensar en alternativas más allá de discursos dogmáticos, acríticos e inconscientemente naturalizados en las mentes de las clases medias urbanas? En tal sentido, durante los últimos meses hemos asistido a críticas de todo tipo en torno de la intervención de la ANSES en la economía real argentina.
Para empezar, cabe considerar que el dinero de la ANSES debe ser invertido porque de lo contrario se deprecia por la inflación. Por esto, cuando se dice que debe ser “intangible” no se comprende (o bien se niega) que siempre todos los fondos de pensión en el mundo se invierten.
Repasemos algunas de las cifras presentadas en un análisis periodístico. Al 31 de octubre de 2008, las extintas AFJP tenían como obligación invertir en la economía real al menos 1% de los recursos que administraban. Cuando llegó la reforma previsional, sólo alcanzaban 0,6% ($545 millones para trabajos de la Central Térmica de Loma de la Lata y $18,6 millones en un fideicomiso para obras del municipio de Río Cuarto).
Una vez diluido el sistema de capitalización privado, rápidamente se multiplicaron las voces (mediáticas) sobre el descontrol o desmanejo sospechado de corrupción en el que incurriría la ANSES al administrar los recursos de los trabajadores. Pocas voces, es cierto, se habían alzado hasta el momento para requerir informes acerca de las colocaciones de las AFJP en acciones de empresas en el exterior. Menos aún aparecían cuestionamientos sobre cómo se decidían tales inversiones, bajo qué parámetros y consideraciones. Es esto lo que le piden a los representantes estatales, pero que de modo alguno le requerían a quienes lucraban con altas comisiones a partir del trabajo ajeno. Lo más llamativo es que elípticamente se reproduce la dualidad privados (eficientes y transparentes) vs. Estado (ineficiente y corrupto). Por ende, en el ámbito de la información se sigue operando con ideas preconcebidas, con lugares comunes que tienen poco de críticos y mucho de criticables.
Ya en el terreno de las políticas públicas, que es lo que realmente importa a la inmensa mayoría de los habitantes de este país, cabe replantearse a quién deberían dirigirse los recursos de los aportantes. Actualmente, 5% del total de recursos comprendidos en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de las jubilaciones se destina a diversos rubros de la actividad económica. Por un lado, están los “Proyectos productivos o de infraestructura”, que comprenden un total de $3.181 millones repartidos en inversiones tales como las recibidas por la cementera Juan Minetti, las centrales termoeléctricas de Campana y Timbúes, Emgasud, Edenor, Syngenta, AySA y para los préstamos prendarios destinados a la compra de automotores. Por otro, están los “Depósitos a plazo fijo direccionados”, que totalizan $1.562 millones, prestados por la ANSES tanto a los bancos para que éstos oferten créditos como para el financiamiento de electrodomésticos.

ALTERNAIVA. Observando los destinatarios nos surge una reflexión y una idea. Considerando quiénes se benefician nos preguntamos por qué no hacer lo mismo con otros sectores de la sociedad, menos visibles pero eternamente marginados del disfrute que podría posibilitarle un proceso de capitalización asistido por el Estado ¿Por qué se financian multinacionales y no se brindan créditos a tasas reducidas para los eslabones más débiles y marginados de distintas economías regionales?
En esta época histórica observamos cómo los “manuales” de economía adolecen de respuestas concretas para orientar la política económica, que se enfrenta en el mundo entero a inusitados problemas, de los cuales aún hoy no sabemos cuál será su magnitud cierta. Es entonces un momento propicio para la heterodoxia, para lo ecléctico, para probar sin condicionarse y –si queremos realmente un país donde todos seamos iguales y no algunos más que otros– para intentar transformar problemas estructurales. Por esto, seguidamente consideramos relevante hacer un ejercicio acerca de cómo el dinero de los trabajadores podría invertirse en un proceso productivo regional para, a su vez, posibilitar a los pequeños agricultores familiares superar su histórica marginación de los beneficios del crecimiento económico.

EJEMPLO. Damos un ejemplo concreto. El cultivo del tabaco en Misiones es realizado anualmente por cerca de 12.000 familias que se reproducen en condiciones sociales difíciles. El tabaco es una planta anual que requiere de muchos insumos, parte de la cual (las hojas) es adquirida por intermediarios que desarrollan el proceso productivo sobre la base de los requerimientos de calidad y cantidad impuestos por sus compradores, las empresas comercializadoras e industrializadoras de tabaco. Estas compañías organizan globalmente su producción, operan coordinadamente en cerca de una centena de países y poseen ingresos anuales superiores a los que pueden tener hasta el momento aisladamente las tres principales provincias tabacaleras del país (Salta, Misiones y Jujuy) en concepto de Producto Bruto Geográfico. Los insumos son impuestos a los productores por los propios intermediarios al inicio del ciclo agrícola y son descontados por éstos al momento del acopio. No está de más decir que el alto costo del paquete tecnológico “bajado en la chacra” como condición previa para producir tabaco resulta una variable crucial, tanto porque impide a los productores adquirirlos por su cuenta en el mercado –y evitar así la discrecionalidad en la formación de precios de los insumos– como porque endeuda a éstos hasta el momento de la venta (lo que implica una cíclica y permanente relación de subordinación de hecho con los intermediarios).
¿Qué podría hacerse para posibilitar una capitalización de los minifundistas y posibilitar así un cambio en la relación con los intermediarios? Podrían financiarse líneas de crédito a tasas bajas con recursos de la ANSES para lograr una mayor independencia de los productores respecto del mercado. De esta manera, podría cortarse la espiral de endeudamiento-impedimento para la capitalización. A su vez, las colocaciones tendrían que estar respaldadas por alguna garantía real.
Por caso, en los fideicomisos se entrega el dinero si está respaldado por algún bien existente o a producir. Una forma de reproducir el drenaje de fondos a productores tabacaleros podría ser tomando como garantía el tabaco que se financia y armando consorcios de productores por los montos en juego. De esta manera, los agricultores podrían romper las cadenas crediticias que los atan a los intermediarios y negociar directamente su producción con las empresas comercializadoras e industrializadoras de tabaco.

GARANTÍA. En el caso de que los recursos de un fideicomiso se entregasen como créditos para equipamiento, otra manera de asegurar la devolución de los fondos públicos sería tomando como garantía de la operación financiera tales equipamientos. Los bienes que compondrían tal garantía no serían la tan necesitada infraestructura a ser financiada en las chacras de los pequeños productores (vivienda digna, galpones o estufas –según se tratara de tabaco burley o virginia respectivamente–) sino que podrían ser las maquinarias y equipamientos obtenidos por consorcios de agricultores organizados con miras a diversificar su explotación a través del cultivo y procesamiento de nuevos productos.
De esta manera, podrían comenzar a salir de la trampa de la diversificación que imponen los compradores, debido a que hasta el momento suelen cambiar los cultivos, pero el tabaco sigue estructurando la relación del agricultor con el mercado y la lógica de producción se mantiene dominada por el comprador.
Desde luego, este ejercicio de política pública que realizamos para el caso del tabaco se podría extender a otras actividades agrícolas siempre que se garanticen los créditos con los productos cosechados. En todo caso, se trata de innovar para transformar las situaciones estructurales en procesos virtuosos de mejora en la calidad de vida de los históricos marginados en las economías regionales.


viernes, 17 de julio de 2009

La restauración conservadora

POR RICARDO FORSTER

16-07-2009 /

Son tiempos impregnados por el tufo revanchista de la restauración conservadora; tiempos en los que los Grondona y los Morales Solá, heraldos de un ejército de periodistas y de intelectuales todo terreno muy bien sostenidos por los poderosos de siempre (como lo fueron también en otros tiempos argentinos dominados por las diversas mutaciones dictatoriales), se regodean en lo que ellos vaticinan como la cuenta regresiva de los Kirchner. Tiempos para deshacer sin miramientos lo que se intentó construir durante estos últimos seis años; tiempos de revancha y de recomposición del verdadero poder en un país que, casi por descuido, pareció girar hacia horizontes indeseados y prohibidos para aquellos que desde siempre han ejercido la lógica impiadosa del poder económico, mediático y, ahora, el que ya creen tener a la vuelta de la esquina: el político. Tiempos para borrar esa otra época inesperada que vino a cuestionar, a veces con inusitada temeridad y otras con excesiva timidez, las lenguas de la dominación que desde varias décadas atrás vienen ejerciendo su hegemonía por estas geografías sureñas. Una hegemonía que desean recuperar sabiendo que algo insólito y anómalo ha ocurrido, casi por descuido, en un país del que se sienten los dueños. Ese tiempo fuera de quicio que se inauguró el 25 de mayo de 2003 parece irse diluyendo entre los últimos granos de un reloj de arena que corre más rápido que nunca a favor de las corporaciones y de sus socios políticos que hoy, entre nosotros, se expresan desde una gramática claramente de derecha.

Y en este tiempo en el que se despliega con fuerza una restauración conservadora preparada para horadar definitivamente a un gobierno debilitado y espasmódico que, como si fuera un boxeador que ha recibido un golpe que lo dejó groggy, busca el aire que se le ha escapado de los pulmones a la vez que casi como si se tratara de un acto reflejo intenta contragolpear con lo poco que le queda, vemos sumarse a esas fuerzas restauradoras una pléyade de luminarias rescatadas, muchas de ellas, de la tienda de los milagros del liberalismo conservador; como si todavía no hubieran tenido tiempo siquiera de sacarse de encima el olor a naftalina que impregna sus trajes, esos que no han dejado de ponerse en horas oscuras de un país que suele olvidarse, con extraña y sospechosa piedad, de las responsabilidades y complicidades de esos mismos que hacen fe de eterna pasión democrática.

Nombres que representan “lo mejor” de la tradición argentina, esa que siempre encuentra su lugar en las páginas de La Nación; que suelen desplazarse como habitantes de una república que tiene su ubicación geográfica en el Barrio Norte o entre las casonas de Palermo Chico, bien cerca de los poderes reales, esos a los que les gusta el olor a bosta de toros premiados en los predios paquetes de La Rural y que sienten que ellos son “la patria”, su costado intelectual, los herederos de aquella tradición republicana forjada por los grandes apellidos de la Argentina del Primer Centenario (¿a quién se le ocurrió tamaña desmesura de intentar robarles los festejos del Segundo Centenario? ¿Quiénes son esos desfachatados que quieren cortar el hilo dorado y patricio que une a los dos centenarios?). También podemos encontrarlos bien apoltronados en sus sillas de las beneméritas academias nacionales (ellos habitan esos ámbitos museísticos en los que nada significativo ha ocurrido prácticamente nunca desde la perspectiva de una genuina creación cultural; salones que apestan a una vejez decadente en los que sólo resulta un acontecimiento cuando, muerte de por medio, queda alguna silla vacía para ser ocupada por un nuevo miembro del Olimpo académico argentino).

Le han puesto –¡vaya imaginación desbocada!– “Aurora” a su iniciativa, para nada nueva ni original, de salir a defender, cual hidalgos portadores de plumas refinadas y excelsas, a los poderosos de siempre (así lo hicieron desde los albores de la Nación y lo siguieron haciendo en cada recodo en el que fue necesario “justificar” a los salvadores de la República, esos mismos que venían a rescatarla, tal vez como ahora, de las hordas plebeyas y populistas que amenazaban su integridad). Son ilustres y han salido en las páginas de sociales, esas que nos recuerdan que desde los orígenes de la Argentina hay ciudadanos de primera que se interesan por el bienestar general (las otras, las de antiguas complicidades con los “perros de la noche” han sido prolijamente borradas en sus biografías de última hora); algunos incluso se precian de ser portadores de apellidos patricios, otros, con lamentables nombres italianos, rusos o gallegos sin importancia, se han ocupado concienzudamente de escalar las posiciones de ese Olimpo social en el que siempre desearon estar. Hoy se ofrecen como sus espadas intelectuales, como aquellos que darán batalla para defender a una República amenazada por la canalla, por los descendientes de los sans culottes, de los olvidados de la tierra, de las hordas del Chacho Peñaloza, de los ácratas que vinieron a estas playas del Sur para seguir batallando por sus utopías igualitaristas y a los que se les aplicó la democrática y republicana “ley de residencia”, del cocoliche radical yrigoyenista contra el que iniciaron la noche de los golpes de Estado en nombre de la “virtud republicana”, de los cabecitas negras a los que intentaron arrojar de la historia en septiembre del ’55 o de aquellos que osaron desafiar, en nombre de ideales socialistas, a los poderes de una Argentina que supo cómo “defender” a su república en los días oscuros de marzo del ’76.

Algunos de ellos, eso hay que decirlo en honor de la verdad, con cierta ingenuidad y sin haber participado de esa tradición republicano-cuartelera-liberal que como un hilo negro fue recorriendo nuestra historia contemporánea, creen sinceramente que defienden la calidad de nuestras degradadas instituciones (degradadas siempre, eso nos han enseñado hasta el hartazgo, por los populistas de turno, nunca por los constructores discrecionales de una sociedad desigual e injusta que ni siquiera respetaron, cuando les fue necesario garantizar que sus intereses no fueran tocados, su bendita ficción republicana, esa misma por la que hoy se desgarran las vestiduras nuestros serios intelectuales del recién nacido grupo Aurora).

Han elegido constituirse cuando huelen que los tiempos les son propicios; ellos vendrán a darnos cátedra de democracia y de legalidad. Ellos dirán, como ya lo han dicho, que los “otros” intelectuales, esos de Carta Abierta, dicen lo que dicen y hacen lo que hacen porque son funcionarios pagados por el gobierno, suerte de rufianes que se venden sin pudor alguno al poder de turno (qué extraño que “ilustres” académicos numerarios hayan “olvidado” que desde la Reforma de 1918 las universidades públicas son autónomas y se dan su propio gobierno, de ahí que rectores, decanos y vicedecanos sean elegidos democráticamente por los claustros y que los profesores, en general, deben concursar sus cargos igual que los investigadores del Conicet; pero claro, los nuevos plebeyos traidores al ideario de las clases medias –en especial si son artistas, escritores, músicos, cineastas, profesionales, educadores, simples mortales– siempre se venden a alguien, siempre están a la busca del mejor postor y, claro, cualquier funcionario, como los hay en Carta Abierta, que defiende con nobleza sus convicciones sólo lo hace, así lo dicen nuestros empeñosos cultores del águila guerrera, por la paga que recibe). Ellos, los impolutos, los olímpicos, van por la vida ofreciendo ejemplos de virtud cívica, así lo hicieron a lo largo de la historia argentina, así lo hacen cuando se trata de defender, “con la pluma y la palabra”, a la restauración conservadora.

Café, Estado y revolución industrial

17-07-2009 /

SIMILITUDES ENTRE BRASIL Y ARGENTINA
A pesar de ser copiosamente citado como un modelo económico a seguir o a emular, quienes lo hacen –e independientemente de su tinte político e ideológico– olvidan mencionar las verdaderas causas que hicieron de la ex colonia portuguesa en América del Sur, una de las principales potencias económicas, industriales y culturales de la actualidad.
Visto el momento histórico por el cual atraviesa la Argentina, visto los sectores enfrentados e intereses en juego –al margen de las contradicciones, ambigüedades y limitaciones de unos y otros– reexaminar la historia y la realidad brasileña tal vez resulte más que apropiado, y por qué no, aleccionador. Y es que existen notables coincidencias internas y externas entre el modelo de acumulación iniciado en la Argentina a partir del 2003 y el modelo establecido en Brasil desde 1930. Coincidencias que es justo mencionar, también se verifican entre la Argentina contemporánea y la de 1930-1945.
Sin embargo y a diferencia de la década 45-55 en nuestro país, las nuevas clases emergentes del Brasil de aquel entonces sí lograron abatir las causas estructurales opuestas a un modelo de acumulación basado en el desarrollo del mercado interno bajo una dinámica industrialista. Entre las coincidencias aludidas podemos citar: 1) el avance estatal sobre la renta estratégica nacional; 2) el modelo productivista y el rol del Estado.
1) ¿Cuál es la renta nacional que captada por el Estado permite avanzar en el abatimiento de las verdaderas causas del subdesarrollo en la Argentina? La renta agraria es la renta estratégica para avanzar en un proceso de industrialización con justicia social. Renta que fundamentalmente y por desgracia, es sojera: este cultivo aporta un 70 por ciento del valor de la producción total de lo que va de la campaña 2008/2009 y un 58 por ciento de la campaña 2007/2008. Iniciada formalmente con la resolución 125, la puja por esa renta revive la puja por la renta del café en el Brasil de 1930, año a partir del cual las clases oligárquicas tradicionales que se la apropiaban fueron vencidas política y económicamente, al lograrse la transferencia de esa renta al Estado y al sector industrial en gestación.
Industria y Estado fueron, a partir del varguismo, los dos nuevos sectores clave en la generación de riqueza nacional y pilares de la revolución industrial brasileña. En la Argentina, la resolución de la puja por la renta sojera (agraria) definirá el surgimiento o el agotamiento de las condiciones que permitan la profundización del modelo nacional y popular (y su victoria en las urnas en 2011).
2) Conforme señalaron Andrés Tavonanska y Germán Herrera, de AEDA, entre 2002 y diciembre de 2008 la Argentina experimentó el período de crecimiento industrial más importante de las últimas tres décadas, período caracterizado además por: 1) aumento del empleo; 2) recuperación salarial; 3) aparición de nuevos sectores industriales; 4) aumento de la participación de las exportaciones industriales sobre el PBI, e incremento de las manufacturas de origen industrial sobre las exportaciones industriales totales. Del 2003 a la fecha, la Argentina ha prosperado en materia de industrialización, aunque lo ha hecho desorganiza, contradictoria y ambiguamente.
A propósito y salvando las diferencias en cuanto a la magnitud de la expansión y del crecimiento de la industria, viene al caso recordar un período clave de la industrialización brasileña. Entre 1930 y 1961, y al ritmo de un incremento de la producción industrial del 683%, la estructura económica, política y social de Brasil se transformó por completo. De 1940 a 1961, la industrialización del país disparó el PBI aumentándolo un 232% y el PBI per cápita un 86% (Luiz Bresser Pereira. Desenvolvimento e Crise no Brasil: 1930-1983. Pág. 52).
En igual período se puso en marcha un agresivo proceso de sustitución de importaciones, surgió una clase de empresarios industriales, se federalizó la distribución de la renta, se aumentaron salarios y se estatizaron los elementos básicos de la economía y las finanzas.
La participación del sector público en el dispendio total, del 17,1% en 1947, pasó a 23,9% en 1956 y 25,9% en 1960. En 1956, el sector público (incluyendo las empresas gubernamentales) fue responsable del 28,2% de la inversión total sobre la formación bruta del capital del país. Cuatro años más tarde alcanzó un 48,3% y 60% en 1964 (Programa de Acción Económica del Gobierno, 1964-1966). Es decir, en un período de 22 años la producción industrial brasileña casi se sextuplicó, doblando el ritmo de desarrollo global de la economía.
El Estado no sólo se erigió en el director de la política económica nacional sino que también se colocó a la vanguardia de la inversión en industria de base, transportes, energía, desarrollo regional, exploración de recursos naturales y educación (Luiz Bresser Pereira. Desenvolvimento e Crise no Brasil: 1930-1983. Pág. 57). Dos fueron los pilares de la transformación brasileña: los empresarios industriales y el gobierno. De 1930 a 1950 actuaron los primeros, aunque fomentados y apoyados vigorosamente por el Estado.
A partir de 1950 fue este último quien se puso al frente de las grandes inversiones y emprendimientos empresariales, participando activamente en el desarrollo económico nacional. Pero la revolución industrial brasileña no hubiera triunfado de no haber erradicado de manera permanente a la oligarquía agrario-comercial cafetera, viejo y anacrónico resabio socioeconómico de su época colonial.
En suma y visto la encrucijada por la que atraviesa nuestro país, interesantes coincidencias (léase lecciones) entre la Argentina de 2003-2009 y el Brasil de 1930.
En este sentido, tanto la experiencia brasileña como la argentina del primer peronismo prueban cabalmente que sin un Estado rector en materia económica y dueño de sus recursos naturales estratégicos, sin un movimiento obrero organizado, socialmente ascendente y vigoroso, y sin el apoyo de la industria nacional (bajo un modelo de diversificación del aparato productivo, el Estado, como principal agente industrial y la socialización del sector mediante una política de promoción y consolidación de pymes vinculadas con el mercado interno y el externo) no existirá ninguna posibilidad de supervivencia de una Argentina socialmente justa y económicamente desarrollada.

Federico Bernal
Director del Centro Latinoamericano de Investigaciones Científicas y Técnicas

miércoles, 8 de julio de 2009

Adiós al amigo

Adiós al amigo

Anticipo Caras y Caretas julio

Posted: 08 Jul 2009 09:01 AM PDT

Eva fue una mujer que nos enseño que todos somos iguales, nos reveló el camino de la solidaridad y en sus pocos años de vida nos demostró, junto a Perón, que se puede creer en el país y hacer de este un gran territorio. A 57 años de su muerte, no podíamos hacer menos que dedicarle la tapa de Caras y Caretas a ella, siempre con nosotros, Evita.


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Con el peronismo no alcanza. Sin el peronismo, tampoco

Posted: 06 Jul 2009 08:17 AM PDT

A una semana de las elecciones legislativas, los análisis que se realizan sobre las causas y razones de los resultados de los comicios deben ser tomados todavía como provisorios. Faltan estudios e investigaciones sobre los múltiples factores que influyeron en el que fue, para muchos, un sorpresivo desenlace. Estas conclusiones deberán apartarse del clima de euforia que marea a los ganadores y del nervioso clima de reproches de los perdedores, y así poder ofrecer un panorama lo más amplio y objetivo posible sobre lo que sucedió el 28J. Sin embargo, la dinámica de las propias fuerzas políticas no se tomó descanso. Todos los bunker políticos son verdaderos hervideros de reuniones, cónclaves y debates.

En la Ciudad de Buenos Aires, el debate comenzó desde la confirmación de los números que arrojó el voto popular. Quizás fue uno de los distritos que más sorpresas deparó, comenzando con los pocos votos que cosechó Gabriela Michetti, que antes de las elecciones parecía que se comía a los chicos crudos. Suena ridícula la afirmación de Macri de que el PRO puso más énfasis en la elección provincial y que por eso Gabriela no tuvo un desempeño descollante.

La sorpresa, palabra tan propia de jerga turfística, qué duda cabe, fue Pino Solanas. Su porcentaje de votos se infló como una piñata, a punto de reventar. Sin embargo, el futuro dependerá de muchos y variados factores. Los crecimientos tan abruptos como inesperados, han sido muchas veces coyunturales. Resultado de una variopinta combinación de votos, provenientes de sus propios militantes, (probablemente el menor de los aportes), ibarriistas que todavía tienen pesadillas con la patética farsa que intentó montar Aníbal ante las cámaras del periodista Daniel Malnatti, kirchneristas desencantados, peronistas nostálgicos de la Hora de los Hornos y los Hijos de Fierro, jóvenes entusiasmados por cierto tono épico del discurso de Pino, y por qué no algunos liberales ‘progre‘ que de tanto en tanto les gusta escandalizar a sus invitados, votaron por el veterano cineasta. En fin, veremos si su muñeca es capaz de conducir semejante confluencia con la misma destreza que lo hace con la cámara.

Elisa Carrió (el verdadero rostro detrás Prat ‘Morgan‘ Gay) logró entrar como diputada sudando la gota gorda. Atrapada en sus propias y permanentes contradicciones, en sus delirios de grandeza intelectual, en su rol de Pasionaria de la República Argentina (aunque la verdadera, la española, fuera agnóstica y no creyente como ella), quedó demasiado golpeada y deshonrada, como para seguir siendo un referente con credibilidad en la capital. Para ella este fue el principio del fin.

Y hablando de final dejamos, para lo último o como dicen en las películas por estricto orden de aparición llegamos al cuarto puesto del Encuentro y el Frente para la Victoria, las listas espejo, que representaron al oficialismo en la Ciudad. Antes de que se tomara la decisión de quién sería, el candidato del peronismo capitalino y de algunas expresiones minoritarias aliadas, de lo que se da en llamar el progresismo, la Comisión de Acción Política del Justicialismo porteño planteó que la fórmula debía ser encabezada por alguien de sus propias filas. Descartadas varias opciones, y ante la negativa de Daniel Filmus de ser el candidato de la unidad, y que prefirió ser el jefe de campaña, se terminó llevando como primer candidato a Carlos Heller, titular de un banco, con escasa militancia política, por lo menos conocida, y con prácticamente inexistentes puntos de relación con el peronismo.

Con los resultados a la vista, algunos han tratado de responsabilizar del magro resultado obtenido, un 11,60%, (en el 2005 el FPV obtuvo el 20,28% de los votos) a la falta de apoyo de la estructura justicialista. Sugerimos, a quienes piensan de ese modo, que dejen ver fantasmas y complots o boicots imposibles de organizar. Por eso hoy, mirando hacia adelante, vamos a proponer avanzar hacia nuevas formas de democracia en nuestro partido, y hacia la elección de nuestros candidatos a través de internas abiertas. Siempre hemos dicho que con el peronismo no alcanza. Pero, del mismo modo, afirmamos que sin el peronismo va a ser muy difícil construir una nación más justa y solidaria.

Nota públicada por el Cronista Comercial el día 6 de junio de 2009.

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Algo más sobre el 28J

Posted: 03 Jul 2009 08:46 AM PDT

Lamentablemente, desoyeron la propuesta de muchos compañeros representativos de distintas expresiones del peronismo de la Ciudad en el sentido de llevar a un candidato surgido de nuestras propias filas, para las elecciones legislativas del 28 de junio.

El candidato posible prefirió actuar como gélido jefe de campaña de una lista encabezada por un banquero sin raíces en nuestra historia. Los resultados están a la vista. Perdimos casi la mitad de los votos respecto de la elección de legisladores nacionales de 2005, cuando alcanzamos más del 20% de los votos.

El peronismo de la Ciudad de Buenos Aires, tiene una larga y gloriosa historia militante, tanto en el terreno social, como en el cultural, el sindical y el intelectual. Los duros avatares por los que atravesó el país, hicieron que muchos de nuestros mejores hombres y mujeres perdieran la libertad, que otros se vieran obligados a tomar el camino del exilio, y que miles pagaran con la propia vida su compromiso político.

Sería faltarle el respeto a la memoria de todos ellos desvalorizar, ocultar, o ningunear a los dirigentes y militantes de este esquivo distrito que hoy siguen orgullosamente reivindicándose peronistas. Y muy especialmente a los herederos de nuestras banderas, a los jóvenes que diariamente con su militancia renovada recuperan los ideales guardados en la memoria colectiva del pueblo.

Por eso, se hace necesario, cuanto antes, promover y realizar un intenso y masivo proceso de discusión y debate, que nos lleve a transitar por nuevos caminos de democracia interna, y a realizar elecciones para designar a nuestros candidatos a cargos electivos, abriendo nuestras filas a la participación de fuerzas con las que compartamos objetivos y sueños comunes, por encima de diferencias circunstanciales.

Pero, para no volver a fracasar, lo primero que debemos aprender es a respetar el enorme potencial de los compañeros de cada barrio de la Ciudad, que trabajan y militan diariamente, y que le quitan tiempo al descanso para entregarlo solidariamente allí, donde las necesidades de muchos nos hacen recordar la lucha que debemos dar por sus derechos como reclamaba Evita.

En las barriadas humildes, en las casas tomadas, en las villas de esta urbe majestuosa e imponente hay miles de mujeres, hombres y niños que viven en inaceptables condiciones de indignidad. El peronismo dejaría de tener razón de ser si renunciara resignadamente a luchar por la justicia social y la felicidad del pueblo.

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Adiós al amigo

Posted: 02 Jul 2009 07:01 AM PDT

Murió Oscar Raúl Cardoso. Un hombre íntegro y un periodista ejemplar. Una de las grandes plumas del periodismo argentino. Raúl, era distinto. Profundo y cristalino a la vez, coherente al extremo, jamás renunció a sus principios y convicciones. Desde hace muchos años, con la excusa de analizar como nadie acontecimientos internacionales, también nos brindaba múltiples pistas y elementos para entender la realidad de nuestro país. Venía paleándole a la enfermedad desde hace mucho. Hincha de Boca sin medida, y peronista a secas, sin aditamentos. A punto tal que, como comentó un amigo, se murió el mismo día que el General. Lo lloran sus tres hijos, Alicia, su amor, su cómplice y todo, y sus amigos, aquellos a los que trataba y conocía, y los que lo esperaban sábado a sábado para sumergirse y disfrutar de sus artículos inolvidables.
Lo conocí, la traté y lo admiré. Hoy también lo lloro.